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De las decisiones trascendentes

Cuando se habla de financiación para tu microempresa, es fundamental identificar en qué momento debes conseguir capital de trabajo o iniciar una transformación productiva.
 
En el ejercicio de evaluación financiera de tu microempresa tienes dos “hechos hito” que debes establecer para determinar, al final, si vas a acudir al financiamiento para invertir en la transformación productiva de tu negocio o para atender las necesidades de capital de trabajo y gastos operativos. Estas tienen que ver con los flujos de caja, los objetivos estratégicos de la compañía, el flujo de caja que proyecta los ingresos y egresos en el tiempo y la inclusión de todas las fuentes de gastos e ingresos: inversionistas, créditos, sponsors, socios, operacionales. 
 
El análisis del flujo de caja te permitirá llegar a alguna de las siguientes conclusiones: 
Si necesitas atender las obligaciones de la empresa y el flujo de capital no te permite cumplir esos compromisos, deberías orientar la financiación a aumentar el capital de trabajo y cubrir los gastos operativos.
Si estás generando excedentes constantes de las actividades de tu negocio, pero no son suficientes para aumentar la capacidad de tu empresa o explorar en nuevas alternativas de crecimiento, la financiación debería orientarse hacia la transformación productiva. 
Cuando evidencies que el nivel de endeudamiento está muy alto e impide cumplir con las obligaciones periódicas, recurre al financiamiento para cubrir gastos operativos. 
Si tu plan de negocios marcha sobre ruedas y la infraestructura con la que cuentas está siendo insuficiente para atender la demanda, recurre a la financiación para invertir en una transformación productiva. 
Cuando tus necesidades de financiamiento son para adquirir una nueva empresa o capitalizarla, hablamos de transformación productiva.