Saltar al contenido Saltar al Menu principal Saltar al pie de pagina

Acciones pequeñas para grandes objetivos

Por medio del ahorro puedes hacer crecer tu empresa o enfrentar las dificultades que pueden surgir en el devenir de los negocios.
 
¿Por qué se debería definir una estrategia de ahorro en la administración de las finanzas de la empresa? ¿Cómo hacerlo? Los beneficios son múltiples, pero pueden resumirse en tres factores: reducir los costos asociados a la necesidad de endeudarte cuando tengas que invertir en ella, tener capital disponible para enfrentar gastos no previstos en el futuro y tener la posibilidad de hacer nuevas inversiones para hacerle crecer. A continuación, exponemos algunas acciones que favorecen la estrategia de ahorro:
Establece plazos para el ahorro. Define el tiempo en el que esperas a ahorrar y si estos valores, derivados de las ganancias los vas a descontar mensual, semestral o anualmente. Este análisis debe hacerse con fundamento en la situación financiera de la empresa.
Define metas claras. Con base en los resultados de tu empresa, establece cuál es la suma que esperas ahorrar. Asimismo, define cuál es la ruta que vas a seguir para cumplirlas.
Conoce cuáles van a ser las fuentes del ahorro en tu empresa. Es decir, si los recursos para el ahorro van a estar asociados a excedentes de las utilidades, a rendimientos derivados de otras inversiones, a recortes en los gastos o a fuentes diferentes.
Define el valor de tu ahorro a partir de porcentajes. Una vez identificadas las fuentes de tu ahorro define valores porcentuales destinados a este objetivo. Esta estrategia te permitirá no dejar de hacerlo si las fuentes son variables. Por ejemplo, en el caso de las utilidades. 
 
Por ejemplo: Juan ha decidido que destinará para el ahorro el 10% de las ventas anuales, para en cinco años contar con un capital para invertir en nueva maquinaria. Como estas son variables este sería el ejercicio:

Define el instrumento de ahorro. Una vez identificados las fuentes y porcentajes del ahorro debes identificar bajo que instrumento vas a realizar dicha reserva, puede ser, por ejemplo, un CDT (Certificado de Depósito a Término), o alguna otra cuenta que te permita ganar una rentabilidad por disponer de dicho ahorro.