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Soluciones financieras para el campo colombiano

Soluciones financieras para el campo colombiano

La atención de las necesidades de financiamiento del sector agropecuario ha permitido la diversificación en la oferta de productos y servicios.

Una vida financiera más allá del crédito. En tu condición de productor agropecuario, tienes la posibilidad de acceder a un portafolio de productos y servicios financieros que se ajusten a las necesidades específicas de tu actividad productiva.

Conoce los principales en detalle:

Financiamiento: es uno de los principales servicios por excelencia. Permite que accedas a recursos para una destinación específica: inversión, capital de trabajo o normalización de tu situación financiera. Debes observar como principales aspectos, el monto, el plazo, la tasa (en algunos casos subsidiada) y las garantías exigidas.

En la oferta existente, pueden destacarse créditos de carácter general según el sector agropecuario en el cual se van a invertir los recursos, las Líneas Especiales de Crédito, que brindan un estímulo específico para que puedas acceder a recursos con un destino particular (maquinaria, por ejemplo) y los microcréditos (bajo monto, corto plazo).

Ahorro e inversión: en este componente se destacan productos como las cuentas de ahorro (con diferentes atributos según tu perfil como cliente) y los Certificados de Depósito a Término – CDT-.

Operaciones con otras divisas: si en el desarrollo de tu actividad productiva tienes operaciones permanentes de exportaciones o importaciones, hay entidades financieras que te prestan el servicio de negociación y cambio de divisas.

Fondos de capital privado: tal como sucede en el ecosistema financiero, los productores agropecuarios también cuentan con la opción de postularse para la inversión de este tipo de fondos. La idea de estos fondos es invertir en negocios con alto potencial, para fortalecerlos técnica y financieramente a cambio de unas unidades de participación (acciones). Esto comprende entonces, más allá de la inversión, conocimiento, soporte técnico e incluso mano de obra calificada.

Seguros: las normas existentes amparan la oferta de un seguro agropecuario que se adquiere con las aseguradoras activas. Este seguro, que se puede adquirir de forma individual o colectiva, permite protegerte contra riesgos naturales, tales como: exceso o déficit de lluvias, vientos fuertes, inundaciones, heladas, granizadas, deslizamientos y avalanchas; y los riesgos biológicos, como plagas o enfermedades. En ambos casos, se trata de aquellos riesgos ajenos al control del tomador, asegurado o beneficiario que afecten las actividades agropecuarias

La clave de este seguro radica en que el Gobierno Nacional reconoce un subsidio de apoyo al valor de la prima que, en algunos casos, alcanza hasta el 80% de la misma.

También existe en la oferta una amplia gama de seguros orientada a mitigar los riesgos sobre infraestructura, maquinaria y equipo, principalmente.

Acceso a liquidez: además del crédito, existe el factoring, un producto que te da la posibilidad de cobrar de forma anticipada tus facturas. Estas se liquidan por un valor menor al que se obtiene si se cobraran en el plazo de pago inicialmente pactado.