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Que no le debas a cada santo una vela

Que no le debas a cada santo una vela

El conocimiento de tus deudas te permitirá administrar mejor los recursos, definir cuánto dinero debes destinar al pago de las mismas y analizar las posibilidades para endeudarte.
Tus deudas no sólo están representadas en los préstamos que tienes con otras personas o con entidades del sistema financiero o cooperativo, también hacen parte aquellas que periódicamente debes pagar por servicios, productos y servicios. Por eso es importante que antes de adquirir una nueva deuda, consideres si los ingresos con los que cuentas te alcanzan para pagar las obligaciones actuales y las que vas a adquirir.
 
El crédito es el camino que tienes para dos propósitos en caso de exigencia: atender obligaciones que no puedes cubrir con tus ingresos y ahorros, o para invertir en bienes y servicios que, por su precio, no podrías pagar de contado. Existen canales informales (prestamistas particulares) y formales (entidades vigiladas) para endeudarse, y para no correr riesgos, es importante informarse sobre las ventajas y desventajas de cada uno de ellos.
 
Endeudarse informalmente, más allá de sus aparentes ventajas iniciales (como la facilidad para conseguir los recursos y la inmediatez con la que te los entregan), puede llevarte a pagar más de lo que deberías e incluso, afrontar riesgos innecesarios frente al método de cobro.