Saltar al contenido Saltar al Menu principal Saltar al pie de pagina

Productos para ahorrar

Productos para ahorrar

Aunque las cuentas de ahorro son la opción más conocida, no son el único producto para ahorrar. Existen otras alternativas diseñadas para alcanzar objetivos específicos.
as cuentas de ahorro son el vehículo natural para guardar tu dinero. Entre otras características, te brinda versatilidad para disponer de los recursos para pagos, transferencias y compras en establecimientos de comercio. Sin embargo, de acuerdo con la entidad financiera, varía la tasa de interés y puede cobrarse una cuota de manejo por la administración del producto. 
 
Otros vehículos conocidos para cumplir con tu propósito de ahorro son las cuentas de nómina (cuentas de ahorro asociadas al pago de salarios), las de ahorro programado, las diseñadas para el fomento de la construcción y los Certificados de Depósito a Término (CDT). 
 
Las de nómina son aquellas en las cuales la compañía para que la trabajas, a través de un convenio con la entidad financiera, te consigna los pagos laborales en una cuenta que tiene las mismas características de una cuenta de ahorros pero que está exonerada o tiene una cuota especial por su administración. 
 
Las de ahorro programado están dispuestas para que te plantees un objetivo específico respecto de tu ahorro. Sólo puedes retirar los recursos una vez cumplas tu meta. Así, la entidad financiera que te ofrece este tipo de producto se asegura de entregar los recursos únicamente para el destino que definiste al momento de hacer la apertura. Si quieres retirar los recursos para un objetivo diferente o de forma anticipada, te cobran un “castigo” (generalmente es un porcentaje de tu ahorro).
 
En esta misma línea están las Cuentas de Ahorro para el Fomento de la Construcción (AFC), diseñadas con el único propósito de que los recursos se inviertan en la cuota inicial de vivienda o el pago de obligaciones relacionados con este objetivo. En este caso, la entidad financiera en la cual tienes este tipo de cuenta no te entrega los recursos, sino que los transfiere directamente a la constructora del proyecto, a la persona que está vendiendo el inmueble (en el caso de vivienda usada) o a la entidad con la cual tienes la obligación.
 
Los CDT son un instrumento financiero a través del cual depositas un dinero a un plazo definido. Pasado ese tiempo, tienes la opción de retirar tu dinero con un interés o reinvertirlo nuevamente.
 
Cuando decides elegir un Certificado de Depósito a Término (CDT) es importante que tengas en cuenta que uno de los factores más importantes es el tiempo: los plazos más frecuentes van entre los 30 días y los seis meses, aunque en algunas entidades hay opciones de renovarlo a mucho más tiempo, y que, generalmente, el interés que te paga la entidad financiera suele ser más alto cuando el plazo es mayor.
 
Respecto a la tasa de interés, debes saber que puede ser fija (caso en el cual puedes saber con anticipación cuánto te van a pagar cumplido el plazo que decidiste) o variable (sometida a algún indicador financiero o económico). En este último caso, tu ganancia puede ser superior o inferior en función del comportamiento de este indicador).