Saltar al contenido Saltar al Menu principal Saltar al pie de pagina

Pequeños hábitos, grandes resultados

Pequeños hábitos, grandes resultados

Para cumplir las metas que te propones, es necesario aprender a ahorrar y adquirir hábitos financieros. La disciplina es un factor fundamental en este proceso de aprendizaje.

Comprar una bicicleta, un libro, unos patines o un videojuego, son algunas de las metas que muchos se proponen desde niños y por las cuales es necesario aprender a ahorrar para obtenerlas.

Cuando se tiene una meta definida es mucho más fácil trabajar para obtenerla, pues el dinero no se esfuma en pequeñas compras innecesarias que pueden hacer perder tu foco.

Te damos algunos consejos que pueden ayudarte a aprender a ahorrar y cumplir las metas que te propongas:

  1. Fija una meta: haz una lista de lo que quieres comprar. Ponle nombre a cada uno y su costo.
  2. Prioriza: define de esa lista, cuál es el elemento que más necesitas y por el que empezarás a ahorrar.
  3. Define el lugar: elige el medio para ahorrar, es decir, decide en qué lugar vas a guardar el dinero que destines para cumplir esa meta. Habla con tus padres, cuéntales que destinarás un dinero para comprar lo que quieres y sugiere que te ayuden a abrir una cuenta de ahorros.
    Guardar el dinero en un lugar en el que no tengas fácil acceso puede ayudarte en este proceso, ya que no dispondrás de él cada vez que te antojes de algo.
  4. Haz un presupuesto a r: invita a tus padres realizar una tabla con el dinero que te dan diariamente y la suma que puedes destinar para tu ahorro. En un lado, registra el dinero que necesitas para tus onces y en el otro lado, el valor que puedes destinar para comprar lo que deseas sin descuidar tu alimentación.
    En caso de que no recibas una mesada, registra el dinero que podrías obtener por otros métodos, como realizar trabajos extra en el hogar, hacer tareas de tus compañeros, etc.
  5. Proyéctate: una vez tengas definido por qué trabajarás de primeras, revisa cuánto tiempo te llevará reunir el dinero que necesitas, con base a la suma que estás destinando para ahorrar.
  6. Manos a la obra: registra diariamente el dinero que guardas y el que te gastas. Sé muy juicioso en lo que planeaste.
    Si vas a descompletar el dinero que ya tienes destinado para un fin, piensa muy bien antes de gastarlo. Revisa si en realidad usarás eso que vas a comprar, si lo necesitas y qué harás con ello; y no olvides que, si lo gastas, te demorarás más tiempo en recolectar la suma que necesitas para cumplir la meta que definiste.
  7. Reformula: una vez completes el dinero y compres lo que definiste, revisa el listado de deseos y define si lo siguiente que priorizaste aún lo deseas y si es necesario.

Por último, recuerda que ahorrar no solo es guardar dinero para comprar lo que te gusta. Otra manera de ayudar a tu familia en el manejo de las finanzas y reducción de costos es apagando las luces que no se necesita tener prendidas, cerrando la llave del agua cuando te estás enjabonado o lavando los dientes, no desperdiciando la comida, cuidando tus útiles escolares, etc.