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No caigas a merced de los ladrones

No caigas a merced de los ladrones

Para identificar si eres una posible víctima de robo en una sucursal o cajero automático, debes conocer cómo operan los delincuentes.

La diferencia entre los tipos de estafas radica en el uso de tecnologías y robos personalizados. Algunos se realizan a distancia y suelen enfocarse en la clonación de tarjetas y el robo de datos personales, y otros involucran los atracos a mano armada o engaños mediante suplantación de identidad. Cada modalidad está ligada al lugar en dónde ocurre:

En la sucursal de la entidad financiera: Mientras estás al interior de la entidad financiera realizando un retiro puedes ser víctima de fleteo o suplantación de funcionarios. En la primera, un grupo de delincuentes vigilan quien realiza retiros de grandes sumas de dinero, esperan a que se salga de la entidad y lo persiguen hasta que queda desprotegido para luego atracarlo; en el segundo caso, se hacen pasar por funcionarios de la entidad y roban tu dinero.

En el cajero automático: Los cajeros electrónicos son otro blanco de los delincuentes, para robarlos usan herramientas tecnológicas, por ejemplo, por medio de un sistema Bluetooth, ubicado en la ranura de lectura de la tarjeta, almacenan y trasmiten todos los datos que se registran en el teclado de la máquina.

Establecimientos comerciales: En los puntos de comercio el delito se basa en el robo de datos proveniente de tus tarjetas débito o crédito por medio de la alteración de datáfonos. Estos sustraen la información de las bandas magnéticas o del tecleo de las contraseñas. Asimismo, se utilizan las cámaras de seguridad del establecimiento para conocer cuál es tu clave de cuatro dígitos, por eso la importancia de cubrir el teclado al digitarla.