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Más opciones para emplearte

Más opciones para emplearte

De acuerdo con tus capacidades y con la etapa de tu vida laboral en los contratos de aprendizaje y los temporales tienes alternativas para trabajar.
En el diverso portafolio de formas de vinculación laboral las normas colombianas han previsto alternativas que favorecen a poblaciones específicas o estipulan formas específicas de trabajo. 
 
Uno de ellos es el contrato de aprendizaje, diseñado específicamente para estudiantes de carreras técnicas o universitarias. Si eres uno de ellos tienes en esta forma de vinculación laboral la oportunidad para fortalecer tus competencias laborales y aplicar lo que has aprendido durante tu formación teórica.
 
En este contrato se identifican dos fases: una lectiva (teórica) donde la empresa (conocida como patrocinadora) enseña los conceptos teóricos necesarios para ejercer el cargo. La otra, la práctica en la que tú como aprendiz tendrás la oportunidad de aplicar lo aprendido. 
 
Durante el desarrollo del contrato la empresa que te patrocina tiene la obligación de afiliarte al Sistema de Seguridad Social en Salud y a la administradora de Riesgos Laborales durante la fase práctica.
 
Por ley, en el contrato de aprendizaje te reconocen una suma mensual conocida como apoyo al sostenimiento y que es diferente según tu nivel de estudios. Si eres aprendiz del Servicio Nacional de Aprendizaje –SENA-  o de una carrera técnica o tecnológica durante la etapa lectiva recibirás mensualmente lo correspondiente al 50% de un salario mínimo. En la productiva esta aumentará hasta el 75% del salario mínimo. Por el contrario, si eres estudiante de una carrera profesional, en cualquiera de las dos etapas recibirás un apoyo mensual correspondiente a un salario mínimo. 
 
El contrato temporal
 
En esencia, el contrato temporal es un vínculo laboral a término fijo. Así, cuenta con los beneficios y deducciones asociadas a esta forma de empleo (prestacionales y de seguridad social).
 
Las diferencias radican en que en el caso de los contratos temporales suelen ser a periodos más cortos (inferiores a un año) que en los de término fijo y que son intermediados por un tercero: las agencias de servicios temporales. 
 
Bajo la figura, quien te contrata es la agencia y no la empresa para la que trabajas; la agencia se encarga tanto de pagarte los salarios y prestaciones a los que haya lugar como de efectuarte los descuentos y retenciones a los que estarías obligado.