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La experiencia que no se improvisa: elige la vigilada

La experiencia que no se improvisa: elige la vigilada

Si decidiste solicitar un crédito, hazlo a través de las entidades vigiladas por los entes de control. Así, proteges tus derechos como consumidor financiero.
Cuando tomes la decisión de acceder a un crédito, explora las alternativas que te ofrecen las entidades vigiladas. Estas tienen una oferta de productos especializados diseñados para atender tus necesidades específicas. De acuerdo con la línea de crédito, los montos, los plazos, las tasas de interés y las garantías exigidas varían.
 
La vigilancia, ejercida por entes específicos como las superintendencias, permite la protección de tus derechos como consumidor financiero. 
 
Entre las posibilidades disponibles encuentras: 
 
Entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia 
 
  • Bancos: entidades destinadas a la captación de recursos, a través de mecanismos como el ahorro, y que están autorizadas para ofrecer diferentes opciones o líneas de financiación con destinación específica (vivienda o vehículo, por ejemplo) o de libre destino o gasto (en el caso de las tarjetas de crédito). 
  • Corporaciones financieras: con operaciones y servicios similares a los bancos, son de menor tamaño. Están autorizadas para ofrecer diferentes opciones financiación con destinación específica o de libre destino. 
  • Corporaciones de ahorro y vivienda: entidades orientadas a ofrecer alternativas de financiación cuyo destino específico es la adquisición de vivienda.
  • Compañías de financiamiento comercial: están orientadas a la formación de empresas. Sin embargo, ofrecen líneas de crédito, donde uno de los productos más conocidos son las tarjetas de crédito.
 
Entidades vigiladas por la Superintendencia de Economía Solidaria
 
  • Cooperativas: entidades destinadas a la captación de recursos, a través de mecanismos como el ahorro, y que están autorizadas para ofrecer diferentes opciones o líneas de financiación con destinación específica (vivienda o vehículo, por ejemplo) o de libre destino o gasto (en el caso de las tarjetas de crédito). Se diferencian de los bancos, principalmente, en su estructura y tamaño.
  • Fondos de empleados: son empresas en las cuales, según la condición del trabajador, se realizan aportes considerados ahorros y de acuerdo con sus reglamentos, ofrecen la oportunidad de acceder a diferentes líneas de crédito.