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Financiamiento para el campo colombiano

Financiamiento para el campo colombiano

De acuerdo con tu proyecto agropecuario productivo, existen líneas de crédito específicas que pueden facilitarte el acceso a los recursos que necesitas.

Si eres productor agropecuario y requieres financiamiento para tu proyecto productivo, en el crédito puede ser una opción para acceder a esos recursos. Gracias a la especificidad de las actividades relacionadas con las actividades en el campo, se han diseñado líneas de productos que se ajustan a las condiciones de tu negocio.

Para determinar el tipo de crédito agropecuario que más te conviene es importante que consideres especificaciones como el destino de los recursos, la actividad agropecuaria y tu clasificación como productor.

En el primer caso, se trata de entender si el financiamiento lo requieres para inversión, para capital de trabajo o para mejorar la situación financiera de tu negocio. De acuerdo con esta denominación, están definidos tanto los plazos máximos de pago (en el segundo caso máximo a 24 meses) como si son susceptibles de beneficios derivados de los programas estatales para la promoción de las actividades productivas relacionadas con el campo.

En la misma línea, tu clasificación como productor determina si puedes calificar a los recursos destinados por el Gobierno -a través de programas específicos administrados por FINAGRO- para apoyar el crédito agropecuario que necesitas. Estos recursos se materializan en condiciones más favorables respecto a la tasa de interés (subsidios), plazos (periodos de gracia), garantías exigidas y seguros.

La clasificación del crédito agropecuario está sujeta a la actividad productiva específica. En tal sentido, entendemos diferencias entre los créditos para las líneas de negocio asociadas con la producción pecuaria y aquellas asociadas a cultivos (de ciclo corto o largo –perenne-).  Entre las principales podemos mencionar la acuicultura, la avicultura, la ganadería, la porcicultura, los cultivos de ají, algodón, papa, frijol, tomate, soya, cebada (entre otros, ciclo corto) y aguacate, banano, palma, plátano, caña de azúcar, café, (entre otros, perennes).

De los principales, podemos subrayar:

Avicultura: el crédito permite recursos para inversión en infraestructura (galpones, bodegas para alimento, plantas para la elaboración de concentrado, salas de clasificación, plantas de sacrificio, frigoríficos, tanques de almacenamiento, entre otros).

También permite la inversión en maquinaria y equipo (comederos, bebederos, calentadoras, criadoras, ventiladores, lavadoras de jaulas, iluminación, entre otros); compra de animales (pollos de engorde, pollos para la producción de huevo, pollos de levante, entre los principales); y capital de trabajo (materia prima, alimento, materias primas).

Ganadería: el crédito permite destinar los recursos para inversión en infraestructura (establos, campamentos, corrales, cercas vivas, tanques de almacenamiento, plantas de transformación agroindustrial, entre otros).

También en maquinaria y equipo nueva o usada (tractores, sembradoras, pica pastos, máquina de ordeño, comederos, bebederos, biotecnología, entre otros); compra de animales (para mejoramiento genético, para levante y ceba, embriones y hembras receptoras, entre los principales); y capital de trabajo (fertilizantes para sostenimiento de pasturas, insumos como vacunas, vitaminas, desparasitantes).

Cultivos de ciclo corto y perenne: permite destinar los recursos de la financiación para la adecuación de tierras (temas de riego y drenaje, equipos, canales de conducción de aguas, diques, muros de contención, pozos, reservorios y manejo hídrico en general, entre otros); siembra; maquinaria y equipo; infraestructura; y capital de trabajo.