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Capital para el futuro

Capital para el futuro

El ahorro es el camino más seguro para cumplir tus propósitos. Encuentra las mejores prácticas para hacerlo de forma periódica y sostenible.

Así como sucede en la administración de las finanzas personales, en la gestión de los negocios - incluidos los de naturaleza agropecuaria como el tuyo- el ahorro constituye un sano hábito que te permite enfrentar los imprevistos futuros, generar un capital para la inversión o proyectar en un plazo determinado el cumplimiento de un objetivo.

Al ahorro puede llegarse desde dos caminos: el primero, el de destinar un porcentaje fijo de los ingresos de tu negocio para tal fin; y el segundo, a partir de la destinación de los excedentes de liquidez derivados de tus actividades agropecuarias.

Sin embargo, uno de los obstáculos más frecuentes en este propósito ha sido el acceso y uso de productos y servicios financieros diseñados específicamente para el sector agropecuario en el que operas.

Por esta razón, las entidades del sector financiero y otras asociadas al sector cooperativo han diseñado instrumentos que faciliten ese propósito de ahorro.

Las entidades especializadas como el Banco Agrario y otras destinadas a las microfinanzas, ofrecen cuentas de ahorro especiales para la población rural, mientras que la banca tradicional tiene productos para el sector agropecuario.

Estas cuentas se caracterizan por su facilidad de apertura con la exigencia de mínimos requisitos, la exención en el cobro del gravamen a los movimientos financieros (conocido como el 4 x mil), la expedición de una tarjeta débito asociada, y el no cobro de costos asociados (cuota de manejo, retiros en cajero automático, por ejemplo).

Así mismo, generan rendimientos o intereses sobre el saldo que, dependiendo de la cuenta elegida, se liquidan mensual o diariamente.

El cooperativismo

En el sector agropecuario, es una práctica frecuente el modelo de asociación entre productores de determinado producto agropecuario y/o de regiones específicas en cooperativas. A través de este modelo, también se promueve el ahorro.

La principal diferencia entre el modelo cooperativo y el sistema financiero radica en que en el del segundo caso el ahorro es individual, mientras en el primero es colectivo, bajo la figura de aportes. Cuando te vinculas a la cooperativa te conviertes en socio de esta.

Para ser asociado, debes pagar un aporte para financiar la cooperativa de propiedad conjunta, durante todo el periodo que dure tu vinculación,

Otra alternativa de ahorro

Los Certificados de Depósito a Término –CDT- son un instrumento de ahorro e inversión. A través de estos, puedes destinar un monto a un título valor que solo puedes redimir al final de un tiempo determinado y por el cual te pagan unos intereses previamente acordados.

Este es un buen instrumento financiero si no requieres los recursos para ahorrar en el corto plazo.